Parque Nacional del Río Abiseo Patrimonio Mixto

Inscripción: 1990-1992

El Parque Nacional Río Abiseo se creó en 1983, en territorio de la provincia Mariscal Cáceres, parte Nororiental del la Región San Martín. Es uno de los pocos bienes Patrimonio de la Humanidad inscritos en valores culturales y naturales. Como Unidad de Conservación su territorio comprende dos zonas diferenciadas: la Zona Restringida y la Zona de Amortiguamiento. La Zona Restringida consiste en el Parque y tiene una superficie de 274,520 hectáreas. La Zona de Amortiguamiento se ubica alrededor de la anterior, con una superficie de 672,713 hectáreas. Aquí la propiedad alberga varios tipos de bosques y pastizales alto andinos.

La cantidad y variedad de sitios arqueológicos encontrados indican que existió ocupación humana desde la época precerámica alrededor de 6.000 años a.C. y que continuó hasta antes de la colonización española. Desde 1985, se han registrado 36 sitios arqueológicos, 29 en los pastizales de alta elevación y siete en los bosques del parque. La propiedad protege las cabeceras de tres ríos del sistema Huallaga, un importante afluente del Amazonas. Las praderas andinas como los bosques de tierras bajas, montañosas y nubosas, poseen un importante número de especies, entre las que destaca el mono lanudo de cola amarilla, una de las especies de monos más grandes de América del Sur.

Los monumentos prehispánicos en el valle de Montecristo dentro del Parque Nacional del Río Abiseo constituyen ejemplos destacados de adaptación, evolución y asentamiento humano en los bosques de altura de la cuenca amazónica de los Andes peruanos (Criterio (iii). El Parque Nacional Río Abiseo alberga una cuenca hidrográfica cubierta de densos bosques. La gran belleza del variado paisaje montañoso se complementa con numerosos pequeños lagos de montaña, piscinas, ríos, arroyos y cañones escarpados (Criterio (vii). A lo largo del enorme gradiente altitudinal de alrededor de 350 a 4,349 metros sobre el nivel del mar, influenciado por suelos altamente variables, exposiciones, patrones de lluvia y microclimas, la propiedad posee ecosistemas y hábitats muy variados (Criterio (ix)11.

Así mismo, se han registrado más de 5.000 especies de plantas, y casi 1.000 en las praderas. Los estudios taxonómicos indican especies desconocidas para la ciencia, incluidos los vertebrados, como reptiles, anfibios e incluso pequeños mamíferos. La fauna de mamíferos incluye el oso de anteojos, el armadillo gigante, el ciervo del norte de los Andes, el jaguar y varias otras especies de gatos. Cientos de especies de aves e innumerables artrópodos se distribuyen a través de los hábitats y nichos ecológicos (Criterio (x).

Integridad.- El Parque Nacional del Río Abiseo contiene desde refugios rocosos hasta estructuras de viviendas, ceremonias, producción (plataformas y almacenes), cementerios y caminos que permanecen intactos a pesar del tiempo, con características naturales y culturales de importancia para la conservación y la investigación. Desde la perspectiva del patrimonio natural, es notable que el gradiente altitudinal total de las tierras bajas a los pastizales alto andinos goza de plena protección.

Autenticidad.- La configuración geográfica, el aislamiento y la inaccesibilidad del área, han contribuido a mantener intacto el Parque Nacional del Río Abiseo, así como también la autenticidad de sus restos arqueológicos. No se han producido intervenciones humanas significativas desde su abandono en el siglo XVI hasta su redescubrimiento en el siglo XIX. Estas condiciones muestran que la diversidad de sitios arqueológicos dentro de las diversas altitudes y áreas del Parque Nacional del Río Abiseo atestiguan el proceso y la continuidad histórica de adaptación, evolución y desarrollo humano.

Requisitos de protección y gestión.- La falta de infraestructura y el difícil acceso a la mayor parte de la propiedad han asegurado un grado importante de protección contra las perturbaciones y actividades ilegales. En 1983, veinte años después de su descubrimiento científico, el sitio arqueológico de la Ciudadela del Gran Pajatén se consignó como Patrimonio Cultural Nacional. El mismo año, el Parque Nacional del Río Abiseo se estableció con el objetivo de proteger el bosque nuboso excepcional, la cuenca hidrográfica de Abiseo y los valores culturales de la zona. Desde el principio, el Ministerio de Agricultura (y posteriormente el Ministerio de Medio Ambiente) y el Instituto Nacional de Cultura, actualmente Ministerio de Cultura, han compartido la responsabilidad formal de la gestión. A pesar del evidente potencial turístico del paisaje y de los sitios arqueológicos, las visitas públicas están restringidas debido a la fragilidad de la propiedad.

11 Centro del Patrimonio Mundial. La declaración retrospectiva de valor universal excepcional del Parque Nacional Río Abiseo, Decisión WHC-15/39.COM/8E, aprobada en la 39 Sesión del Comité del Patrimonio Mundial (Bonn, Julio del 2015).

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